Universidad Mayor de San Andrés · Bolivia
A 5.200 metros sobre el nivel del mar, en los Andes bolivianos, el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya lleva ochenta años haciendo ciencia de frontera. Y no ha parado.
Chacaltaya no es un monumento a algo que ocurrió. Es un lugar donde se hizo, se hace y se hará ciencia.
De una estación meteorológica de 1942 a la partícula que explicó por qué el núcleo atómico no se deshace, y a las instituciones científicas que nacieron de ese hallazgo en dos países.
La montaña sigue midiendo. Vigila la atmósfera global para la Organización Meteorológica Mundial y se prepara para ver el cielo austral en rayos gamma como nadie lo ha visto.
Por qué este sitio reúne las condiciones para ser reconocido como patrimonio científico de la humanidad, con qué evidencia se sostiene y cómo puede apoyarse.
«… la Comisión de la IUPAP considera que estos dos sitios de experimentación son esenciales para la investigación en este campo científico.»
CBPF · Archivo del IIF–UMSA · ⚠ derechos por confirmar
En 1947 no había laboratorio en Chacaltaya. Había una casa del Club Andino, una estación meteorológica de cinco años y un camino de tierra. Bastó. Las placas fotográficas que un físico brasileño de 22 años dejó allí durante unas semanas contenían la prueba que la física llevaba doce años buscando.
En octubre de ese año, la palabra «Chacaltaya» entró en la literatura científica mundial.
Leer el hito completo →Una montaña que no ha dejado de medir desde 1942.
El sitio del descubrimiento no es una ruina conmemorativa. En 2026 sigue tomando datos.
Andes Large-area PArticle detector for Cosmic rays and Astronomy. Un arreglo de superficie de 83.000 m² con un detector subterráneo de muones de 5.400 m², a 4.740 m de altitud. Se está construyendo ahora mismo: el arreglo de superficie ya está sobre la meseta y el detector de muones sigue en obra. Será el primer instrumento capaz de observar el cielo austral en rayos gamma por encima de 100 TeV. Su prototipo, ALPAQUITA, ya toma datos.
Estación de Vigilancia Atmosférica Global de la Organización Meteorológica Mundial: una de las poquísimas estaciones globales de gran altitud del planeta. Mide la composición de la atmósfera libre del hemisferio sur, sobre una montaña cuyo glaciar desapareció en 2009.
Dos Premios Nobel de Física descansan sobre placas expuestas en esta montaña. De esa evidencia nacieron instituciones científicas en dos países. Y ochenta años después el sitio sigue en la frontera de su disciplina. La candidatura ante la UNESCO pide el reconocimiento formal de una relación que la propia organización inició en 1951.