Cinco años después de que unas placas fotográficas expuestas en esta montaña cambiaran la física de partículas, Chacaltaya seguía sin ser nada más que una montaña con una estación del tiempo. Convertirla en institución llevó tres años y tres firmas: la de una universidad, la de un Estado y la de un país vecino. Ninguna de las tres sobra, y las tres se conservan.
1949: el anteproyecto
A comienzos de 1949, con el descubrimiento del mesón pi todavía reciente, Ismael Escobar presentó al Rector de la Universidad Mayor de San Andrés una propuesta para construir en Chacaltaya un observatorio permanente. No era una idea de sobremesa: la publicó como «Anteproyecto para el Observatorio de Física Cósmica Chacaltaya» en la revista Nimbus, el órgano científico del Servicio Meteorológico que él mismo dirigía.
El razonamiento era el que la montaña venía demostrando desde 1947. Las expediciones llegaban, exponían sus placas y se iban. Lo que faltaba era una institución permanente que sirviera de base a la comunidad científica internacional — es decir, dejar de ser un sitio que se visita para pasar a ser un lugar donde se trabaja.
El permiso, y una paradoja administrativa
Chacaltaya estaba dentro de un Parque Nacional desde 1942, y el artículo 5.º de aquel decreto exigía permiso especial para levantar cualquier edificación. La Universidad inició el trámite.
Aquí Aguirre Bastos consigna, en una nota al pie, un detalle que conviene no esconder:
El permiso lo tramitó «prácticamente por el propio Escobar, puesto que trabajaba en el Ministerio de Agricultura, institución encargada de otorgar tales permisos».
El hombre que quería construir el observatorio trabajaba en el ministerio que debía autorizarlo. Dicho de otro modo: la misma persona que instaló la estación meteorológica en 1942, que fundó el Servicio Meteorológico, que publicó el anteproyecto y que sería el primer director del Laboratorio, era también quien firmaba —desde el otro lado del escritorio— la autorización para construirlo.
El sitio debe contar esto, no omitirlo. En un país con una comunidad científica de dos docenas de personas, la concentración de funciones no es corrupción: es escasez. Y contarlo con franqueza refuerza la credibilidad del resto del expediente.
📄 El documento existe. Carlos Aguirre Bastos reproduce en su libro la nota del Ministro de Agricultura al Rector de la Universidad, del 11 de enero de 1952, anunciando la autorización para construir el Laboratorio en Chacaltaya. Es la pieza que cierra la cadena documental abierta por el decreto de 1942.
1951: la Universidad crea el Laboratorio
Más tarde, en 1951, el Rector y el Consejo Universitario de la UMSA aprobaron oficialmente la creación del Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya, definido como
«centro de investigaciones, enseñanza y observaciones metereológicas»
que sería operado en parte por la Universidad y en parte por el Servicio Meteorológico de Bolivia.
Esa definición de tres patas —investigar, enseñar y observar el tiempo— es más importante de lo que parece. Es lo que explica que el mismo sitio produjera, a lo largo de los siguientes cuarenta años, física de partículas, 120 tesis y series atmosféricas ininterrumpidas.
Aguirre nombra a las autoridades que lo hicieron posible: el Rector Claudio Sanjinés y los profesores Vicente Burgaleta (Decano de Ingeniería hasta su muerte en 1952), Jorge Muñoz Reyes y Hugo Mansilla Romero, que sucedería a Burgaleta en el decanato. Varios de ellos llegarían a rectores en años posteriores. Y añade, con honestidad, que también hubo muchos detractores.
9 de enero de 1952: el decreto supremo
El Decreto Supremo 02921, del 9 de enero de 1952, promulgado por el presidente general Hugo Ballivián, declaró de
«necesidad y utilidad pública la construcción de un Observatorio de Física Cósmica en Chacaltaya».
Dos días después, el 11 de enero, el Ministro de Agricultura comunicaba al Rector la autorización para construir dentro del Parque Nacional. La secuencia administrativa quedó cerrada en menos de una semana.
Enero–agosto de 1952: la montaña se construye
Las actividades oficiales del Laboratorio comienzan el 19 de enero de 1952, con Ismael Escobar como primer director. ⚠ (Ver puntos abiertos: otras versiones dan el 1 de enero.)
Lo que sigue se lee como una crónica de precariedad y empeño:
- 18 de enero. Memorándum del Rector Sanjinés n.º 12/18240/23316.
- 21 de enero. La Universidad autoriza la construcción de una cabaña de madera en Chacaltaya y aporta 5.510 pies de madera (Oficio del Rector Sanjinés n.º 12-1842-23330).
- 3 de marzo. Escobar consigue gratis una pequeña casa de aluminio. La suben a la montaña estudiantes, amigos y miembros del Club Andino Boliviano. Fue el primer albergue de los científicos.
- Se acopla un motor diésel para dar electricidad a los equipos —los mismos que se habían probado en el Echo Lake Laboratory de Colorado— destinados a estudiar la asimetría de mesones positivos y negativos en el ecuador geomagnético.
- Agosto de 1952. Se inaugura la primera construcción. Ese mismo mes, el Rector Sanjinés deja el cargo; le sucede Pedro Valdivia.
Nota editorial. «La suben a pulso estudiantes, amigos y miembros del Club Andino» es probablemente la mejor frase del expediente para explicar qué clase de institución es ésta. Merece una fotografía y un lugar destacado en la página.
Abril de 1952: un físico en un sótano
Frank Harris llegó a La Paz con su familia en abril de 1952 para ser el primer investigador visitante oficial del Laboratorio recién creado. Llegó justo a tiempo para pasar varios días en el sótano de su casa mientras fuera transcurría la Revolución Nacional, uno de los episodios más sangrientos de la historia de Bolivia.
Cuando salió, hizo su experimento. El resultado fue su tesis doctoral sobre las variaciones de la intensidad de muones, dirigida por Bruno Rossi en el MIT —quien, según el propio Harris, le dio más de un dolor de cabeza por lo meticuloso de sus revisiones.
Esa colaboración con el MIT no fue casual. En septiembre de 1950 Escobar había obtenido una beca de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation y, junto a Rossi, inició una cooperación que duraría cerca de veinte años. En 1951 visitó el Echo Lake Laboratory de la Universidad de Colorado, donde con Harris probó los equipos que después subirían a Chacaltaya.
El Laboratorio nació, por tanto, con socios ya conseguidos. No se construyó primero el edificio y se buscó después quién lo usara.
Diciembre de 1952: el convenio con Brasil
Con los antecedentes de una colaboración ya estrecha, la Universidad encargó a una comisión —el Decano de Ciencias Sociales Luis Ballivián Saracho, el Decano de Exactas Hugo Mansilla y el Director de Exactas Jorge Muñoz Reyes— analizar un proyecto de convenio con el Centro Brasileiro de Pesquisas Físicas.
Con dictamen favorable, el Honorable Consejo Universitario aprobó la suscripción. En nota del 3 de diciembre de 1952, el Rector Pedro Valdivia comunicó la decisión a César Lattes. Inmediatamente después se firmó el Convenio de Colaboración:
| Por la Universidad Mayor de San Andrés | Por el Centro Brasileiro de Pesquisas Físicas |
|---|---|
| Pedro Valdivia, Rector | João Alberto Lins de Barros, Presidente |
| Franklin Antezana Paz, Tesorero | César Lattes, Director Científico |
El convenio aportó recursos financieros y humanos de altísima calidad y, sobre todo, convirtió al Laboratorio en una instalación científica de primera clase para el estudio de los rayos cósmicos. Aguirre subraya que no sólo fue fundamental para Chacaltaya: también lo fue para el crecimiento del propio CBPF.
La cooperación seguía viva cuando él escribía, cuarenta años después, y era ya una de las más antiguas de América Latina.
Dato de logística que vale un párrafo: hasta principios de los años setenta, el Correo Aéreo Nacional de la Fuerza Aérea Brasileña transportó gratuitamente personal y equipo entre Río de Janeiro y La Paz. La colaboración científica más duradera del continente viajó, durante veinte años, en aviones militares prestados.
Y mientras tanto, el mundo ya subía
En 1952, antes incluso de que se firmara el convenio, llegaron a La Paz Maurice Shapiro (Naval Research Laboratory de Washington), Herman Yagoda (National Bureau of Standards), Marcel Schein (Universidad de Chicago) y Hervásio de Carvalho (CBPF) para exponer emulsiones fotográficas en Chacaltaya y otros sitios.
Dos detalles que merecen contarse:
- Con la colaboración del Club Andino Boliviano, un grupo consiguió colocar emulsiones en el monte Sajama. Nunca pudieron recuperarlas. Escobar dejó constancia del episodio en Nimbus con un título que se explica solo: «Una expedición al Sajama».
- De Carvalho colocó emulsiones a distintas profundidades del lago Titicaca.
La montaña no era, todavía, el único sitio: era el que funcionó.
Cronología del hito
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| Comienzos de 1949 | Escobar presenta al Rector el anteproyecto del observatorio y lo publica en Nimbus. |
| 1949 → 1952 | La Universidad tramita el permiso especial exigido por el art. 5.º del decreto de 1942. |
| Septiembre de 1950 | Escobar obtiene una beca Guggenheim; con Bruno Rossi inicia la colaboración con el MIT, que durará veinte años. |
| 1951 | Escobar visita el Echo Lake Laboratory (Universidad de Colorado) y prueba equipos con Frank Harris. |
| 1951 | El Rector y el Consejo Universitario de la UMSA crean oficialmente el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya. |
| 9 de enero de 1952 | Decreto Supremo 02921 (presidente Gral. Hugo Ballivián): necesidad y utilidad pública de la construcción del observatorio. |
| 11 de enero de 1952 | Nota del Ministro de Agricultura al Rector autorizando la construcción dentro del Parque Nacional. 📄 Reproducida por Aguirre. |
| 18 de enero de 1952 | Memorándum del Rector Sanjinés n.º 12/18240/23316. |
| 19 de enero de 1952 ⚠ | Comienzan las actividades oficiales. Escobar, primer director. |
| 21 de enero de 1952 | La UMSA autoriza la cabaña de madera y aporta 5.510 pies de madera. |
| 3 de marzo de 1952 | Estudiantes, amigos y miembros del Club Andino suben a pulso la casa de aluminio, primer albergue de los científicos. |
| Abril de 1952 | Llega Frank Harris, primer investigador visitante, en plena Revolución Nacional. |
| Agosto de 1952 | Se inaugura la primera construcción. Pedro Valdivia sucede a Claudio Sanjinés en el Rectorado. |
| 1952 | Shapiro, Yagoda, Schein y de Carvalho exponen emulsiones en Chacaltaya, el Sajama y el Titicaca. |
| 3 de diciembre de 1952 | El Rector Valdivia comunica a Lattes la aprobación del convenio. |
| Diciembre de 1952 | Se firma el Convenio de Colaboración CBPF–UMSA. |
Puntos abiertos
⚠ La fecha de inicio de actividades. El texto de Aguirre leído por OCR dice «19 de enero de 1952», lo que encaja con las fechas vecinas (memorándum del 18, autorización de la cabaña del 21). Otras versiones del guion han consignado 1 de enero de 1952. Cotejar contra la página impresa antes de fijar la fecha en el sitio: la diferencia entre «1» y «19» es un error de OCR típico y no debe resolverse a ojo.
✅ El número del decreto — resuelto. El índice de la Gaceta Oficial confirma el Decreto Supremo 2921, de 9 de enero de 1952, con la sumilla oficial «Observatorio Físico Cósmico.- Se autoriza su instalación en Chacaltaya». El «02911» de la nota ministerial era una errata de lectura. Nótese el nombre con que el Estado lo bautizó: Observatorio Físico Cósmico. Falta obtener el texto íntegro (unas 250 palabras). Cotejo del 19 de septiembre de 2026 vía D-Lex Bolivia. Verificar en la Gaceta Oficial.
⚠ La fecha exacta de la firma del convenio. Aguirre dice «inmediatamente después» de la nota del 3 de diciembre de 1952, sin dar día. Localizar el ejemplar firmado.
⚠ El texto del permiso. Se conoce la nota del Ministro al Rector (11 de enero de 1952) porque Aguirre la reproduce. Falta localizar el expediente completo del trámite iniciado en 1949, que es el que documentaría el procedimiento y no sólo su resultado.
Personas del hito
- Ismael Escobar Vallejo. Autor del anteproyecto, gestor del permiso y primer director del Laboratorio (1952–1963).
- Claudio Sanjinés. Rector de la UMSA hasta agosto de 1952. Firmó los actos universitarios de creación y de construcción.
- Pedro Valdivia. Rector desde agosto de 1952. Firmó el convenio con el CBPF.
- Franklin Antezana Paz. Tesorero de la UMSA, cofirmante del convenio.
- Vicente Burgaleta. Decano de la Facultad de Ingeniería hasta su muerte en 1952.
- Hugo Mansilla Romero. Sucesor de Burgaleta en el decanato; antiguo colega de Escobar en el Comité Fiscal de Fomento Agrícola. Miembro de la comisión que evaluó el convenio.
- Jorge Muñoz Reyes. Director de Exactas; miembro de la misma comisión.
- Luis Ballivián Saracho. Decano de Ciencias Sociales; tercer miembro de la comisión.
- César Lattes. Director científico del CBPF, cofirmante del convenio.
- João Alberto Lins de Barros. Presidente del CBPF, cofirmante.
- Bruno Rossi (1905–1993). Físico italiano en el MIT. Socio de Escobar desde 1950; director de la tesis de Harris.
- Frank Harris. Primer investigador visitante oficial del Laboratorio, abril de 1952.
- Hugo Ballivián. Presidente de Bolivia, firmante del DS 02921.
Argumento para la candidatura ante la UNESCO
Formulación breve (para la página):
El Laboratorio no se funda una vez, sino tres: por la Universidad en 1951, por el Estado boliviano en enero de 1952 y por un acuerdo binacional con Brasil en diciembre del mismo año. Los tres actos están fechados, nominados y conservados. Y los tres se produjeron dentro del régimen de protección que ampara el sitio desde 1942.
Formulación desarrollada (para el expediente):
- Autenticidad documental en tres registros independientes. Un bien patrimonial suele acreditar su origen con un documento. Éste tiene tres, de naturaleza jurídica distinta —universitaria, estatal y binacional— más el permiso ministerial que los enlaza con el régimen de protección de 1942. La probabilidad de que los tres se hayan alterado o reconstruido a posteriori es nula, y cada uno remite a un archivo diferente.
- Vocación internacional desde el acta de nacimiento. El convenio con el CBPF es de diciembre de 1952, el mismo año de la fundación. El Laboratorio no se internacionalizó con el tiempo: nació internacional. La colaboración con el MIT es incluso anterior (1950), y en 1952 ya habían subido investigadores de tres instituciones estadounidenses y una brasileña.
- Reciprocidad, no dependencia. Aguirre subraya que el convenio fue fundamental también para el crecimiento del propio CBPF. Es un dato que conviene destacar ante un comité internacional: el sitio no fue un recurso natural explotado desde fuera, sino la base de una relación en la que las dos instituciones ganaron. Refuerza el argumento del expediente conjunto Bolivia–Brasil.
- La construcción como acto colectivo. El primer albergue del Laboratorio subió a la montaña en manos de estudiantes, amigos y montañistas. Para un expediente que reclama valor cultural además de científico, la dimensión comunitaria de la fundación es un activo, no una anécdota.
Fuentes
- Carlos Aguirre Bastos, Medio siglo de ciencia en Bolivia. El Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya de la Universidad Mayor de San Andrés, Fundación Universitaria Simón I. Patiño, La Paz, 1996, cap. IV y V.
- Ismael Escobar V., «Anteproyecto para el Observatorio de Física Cósmica Chacaltaya», Nimbus, La Paz, 1949.
- Ismael Escobar V., «Una expedición al Sajama», Nimbus, vol. 4, y Revista Meteorológica del Uruguay, Montevideo, 1950.
- Decreto Supremo 2921, de 9 de enero de 1952. ✅ Localizado en el índice de la Gaceta Oficial (sumilla: «Observatorio Físico Cósmico.- Se autoriza su instalación en Chacaltaya»); texto íntegro por obtener.
- Nota del Ministro de Agricultura al Rector de la UMSA, 11 de enero de 1952. Reproducida en Aguirre (1996).
- Memorándum del Rector Claudio Sanjinés n.º 12/18240/23316, 18 de enero de 1952; Oficio n.º 12-1842-23330.
- Nota del Rector Pedro Valdivia a César Lattes, 3 de diciembre de 1952.
- Convenio de Colaboración CBPF–UMSA, diciembre de 1952.
- Cássio Leite Vieira y Antonio Augusto Passos Videira, «Chacaltaya: um laboratório nas nuvens», en História da Física (2019).
Este sitio se está construyendo
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