Chacaltaya · LFC

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1951–1975

El sello de la UNESCO, una y otra vez

Financió, formó, coeditó, equipó y presidió

Hitos 05

Hay una pregunta que un comité puede hacerle a cualquier candidatura: ¿qué tiene que ver este lugar con nosotros? En este caso la respuesta está escrita desde hace setenta años, y no la escribió Bolivia. La UNESCO pagó parte del trabajo que hizo célebre a esta montaña, formó aquí a una generación de físicos latinoamericanos, publicó las actas de sus congresos con su propio nombre en la portada, prestó a su Director de Ciencias Naturales para conseguirle un telescopio, envió a un físico a trabajar en ella y la convirtió en sede de uno de sus programas insignia.

1951–1952: la UNESCO paga la expedición

Cuando César Lattes volvió de Estados Unidos decidido a construir un laboratorio permanente en altura, no tenía con qué. El apoyo llegó de dos sitios: el recién fundado CNPq brasileño y la UNESCO.

Un cajón de madera rotulado «Missão UNESCO» se descarga de un avión.
Un cajón de la Misión UNESCO, rotulado «Missão UNESCO … Lab. Raios Cósmicos · La Paz», se descarga de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña. Archivo del IIF–UMSA · reproducida en Aguirre (1996).

Con esos fondos pudo traer a Brasil a Giuseppe Occhialini —su antiguo profesor en São Paulo, codescubridor del pión— y a Ugo Camerini, ambos colegas suyos en Bristol. La expedición a Chacaltaya que siguió marcó, según Vieira y Videira, un salto significativo en la historia de la física experimental brasileña por sus recursos, su logística, el número de participantes y el equipamiento involucrado.

Dicho de otro modo: la UNESCO financió el equipo humano que convirtió la montaña en laboratorio.

1955: formar a una región entera

En 1955, en colaboración con la UNESCO, se organizó en La Paz el Primer Curso Interamericano de Física Moderna. Asistieron físicos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y Paraguay.

Uno de los instructores era el argentino Mario Bunge, que llegaría a ser uno de los filósofos de la ciencia más leídos del siglo. Durante su estadía en La Paz, y a propósito del curso, **publicó su obra *La Edad del Universo***.

Nota editorial. Este dato merece contarse por sí mismo: en 1955, una montaña boliviana no sólo producía física, también producía filosofía de la ciencia. Es el tipo de detalle que un comité recuerda.

1957: el primer simposio, ya internacional

En 1957, también con la cooperación de la UNESCO, se celebró el Primer Simposio Interamericano de Rayos Cósmicos. Se presentaron cerca de cincuenta trabajos, y no sólo de científicos de la región: también de Inglaterra y Estados Unidos.

Aguirre subraya el punto: desde entonces, la serie de Simposios Interamericanos tuvo siempre carácter internacional. Nació panamericana y se volvió mundial en su primera edición.

1957: Pierre Auger consigue un telescopio

Este episodio merece contarse despacio, porque muestra a la UNESCO no como financiadora distante sino como actor directo.

En el Congreso Internacional de Rayos Cósmicos de México, en 1956, el físico indio Vikram Sarabhai —fundador del programa espacial de la India— habló por primera vez con Ismael Escobar de la posibilidad de instalar en Chacaltaya un telescopio de mesones. La idea era buena y sencilla: el Physical Research Laboratory de Ahmedabad ya operaba dos telescopios de diseño similar en la India, y un tercero en los Andes permitiría comparar el mismo fenómeno a distintas alturas y en distintas latitudes geomagnéticas.

Faltaban los medios. Escobar y Sarabhai acudieron a Pierre Auger, entonces Director de Ciencias Naturales de la UNESCO — y no un burócrata cualquiera: Auger es el descubridor de los chubascos atmosféricos extensos, el fenómeno que se estudiaba en esa montaña. Auger facilitó los medios y la colaboración se hizo posible.

En 1957 llegó a Chacaltaya un telescopio cúbico de mesones, capaz de operar como telescopio vertical de ángulo medio y cerrado. Participaron a lo largo de los años los doctores Narayan Nerurkar, Harjit Ahluwalia, M. S. Danjhu y Lek Vir Sud.

Un físico francés que había descubierto los chubascos atmosféricos, desde un despacho de la UNESCO en París, consiguió que un instrumento indio subiera a una montaña boliviana. Es difícil imaginar una ilustración más precisa de lo que la organización dice hacer.

1962: la UNESCO firma las actas

En 1962 se celebró en La Paz la V versión del Simposio Interamericano de Rayos Cósmicos, organizado por el Laboratorio y la UNESCO. Y aquí hay un detalle que vale más que muchas cartas de apoyo: las actas se publicaron a nombre de las dos instituciones.

Fotografía de grupo de unas cuarenta personas en la escalinata de un edificio.
Participantes del V Seminario Interamericano de Rayos Cósmicos, 1962: 42 expositores de once países. Archivo del IIF–UMSA · reproducida en Aguirre (1996).

Fifth Interamerican Seminar on Cosmic Rays, La Paz, Bolivia, July 17–27, vol. 1. UNESCO and Laboratorio de Física Cósmica, September 1962.

Es decir: existe una publicación científica, localizable en bibliotecas, con el nombre de la UNESCO y el del Laboratorio en la misma portada.

En las conclusiones finales, el profesor Kenneth Greisen, de la Universidad de Cornell, escribió:

«… encontré a 42 expositores de 11 países diferentes, presentando un total de 58 conferencias … Encontré también que todos los trabajos contuvieron importantes nuevas observaciones …»

1970: el sexto y último

El VI Seminario Interamericano de Rayos Cósmicos se celebró en La Paz en 1970. Fue el último de la serie. El comité organizador lo formaron Ramón H. Schulczewski, Gastón Mejía y Carlos Aguirre Bastos, y el presidente Alfredo Ovando Candia ofreció una recepción en honor de los participantes.

Tres hombres de traje detrás de una fila de banderas de mesa.
El comité organizador del VI Seminario, ante las banderas de los países convocados: Ramón H. Schulczewski, Gastón Mejía y Carlos Aguirre. Entre las banderas, la de la Unión Soviética, en plena guerra fría. Archivo del IIF–UMSA · reproducida en Aguirre (1996).
El presidente Alfredo Ovando Candía durante un acto del seminario.
El presidente Alfredo Ovando Candía en la recepción que ofreció a los participantes del VI Seminario Interamericano de Rayos Cósmicos, julio de 1970. Archivo del IIF–UMSA · reproducida en Aguirre (1996).

Que el jefe de Estado reciba a los asistentes de un congreso de rayos cósmicos dice algo sobre el lugar que ocupaba este Laboratorio en el país.

La UNESCO también mandó gente

Dos personas concretas, que conviene nombrar porque personalizan la relación:

La organización no sólo firmó cheques y portadas: puso físicos a trabajar en la montaña.

Después de 1975: sede de programa

La relación no terminó con los simposios. Más tarde:

Un programa insignia de la UNESCO tuvo su sede boliviana en esta institución, y un programa mundial de la UNESCO nació de un trabajo hecho aquí.

Cronología del hito

FechaHecho
1951–1952La UNESCO y el CNPq financian el trabajo de Lattes, que permite traer a Occhialini y Camerini a Brasil para la expedición a Chacaltaya.
1955Primer Curso Interamericano de Física Moderna, en colaboración con la UNESCO. Seis países. Mario Bunge publica en La Paz La Edad del Universo.
1956Sarabhai y Escobar hablan del telescopio en el Congreso Internacional de Rayos Cósmicos de México.
1957Primer Simposio Interamericano de Rayos Cósmicos, con cooperación de la UNESCO: cerca de 50 trabajos, con participación de Inglaterra y Estados Unidos.
1957Pierre Auger, Director de Ciencias Naturales de la UNESCO, facilita los medios para instalar el telescopio de mesones del Physical Research Laboratory de Ahmedabad.
Años 50–60El físico L. Mattson, enviado desde la UNESCO, participa en experimentos en el Laboratorio. Ángel Establier apoya desde la Oficina de Montevideo.
1962V Simposio Interamericano, organizado por el Laboratorio y la UNESCO. 42 expositores de 11 países, 58 conferencias. Actas publicadas a nombre de ambas instituciones.
1970VI Seminario Interamericano, el último de la serie. Recepción del presidente Ovando Candia.
Años 70El Instituto, sede del Programa MAB de la UNESCO.
Años 70La geotransecta Charaña–San Borja origina el programa mundial de geotransectas del International Lithosphere Programme (UNESCO–IUGG–IGG).

Puntos abiertos

⚠ Los simposios II, III y IV. Aguirre documenta el I (1957), el V (1962) y el VI (1970), pero no da fechas ni sedes de los intermedios. Localizar sus actas y determinar si también contaron con cooperación de la UNESCO completaría la serie y reforzaría el argumento de continuidad. Es una laguna visible del expediente.

⚠ El instrumento de financiamiento de 1951–1952. Sabemos por Vieira y Videira que la UNESCO apoyó financieramente el trabajo de Lattes, pero no tenemos el documento: convenio, resolución o partida presupuestaria. Localizarlo en los archivos de la UNESCO en París sería la pieza que abre el expediente. Un documento de la propia organización, de hace setenta y cinco años, financiando el trabajo en este sitio.

⚠ L. Mattson. Aguirre da sólo la inicial. Determinar el nombre completo y el periodo de su estancia.

⚠ La fecha exacta del MAB. Aguirre dice «en esta época» sin precisar el año en que el Instituto se constituyó en sede del programa. Fijarla.

⚠ El telescopio de mesones. Verificar si el instrumento de 1957 —o alguna de sus partes— se conserva en el IIF. Sería un objeto museográfico con una historia insuperable: un instrumento indio, gestionado por un físico francés desde la UNESCO, operando en Bolivia.

Personas del hito

Argumento para la candidatura ante la UNESCO

Formulación breve (para la página):

La organización a la que se dirige esta candidatura financió el trabajo que hizo célebre al sitio, formó aquí a una generación de físicos latinoamericanos, coeditó las actas de sus congresos, prestó a su Director de Ciencias Naturales para equiparlo, envió a un físico a trabajar en él y lo hizo sede de uno de sus programas insignia. La candidatura no inaugura una relación: pide el reconocimiento formal de una que la UNESCO empezó en 1951.

Formulación desarrollada (para el expediente):

  1. Relación acreditada, continua y de cinco tipos distintos. Financiación (1951–52), formación (1955), coorganización y coedición (1957, 1962, 1970), equipamiento por gestión directa de su Dirección de Ciencias Naturales (1957) y sede de programa (MAB, años setenta). No es una relación puntual ni una carta de apoyo: son veinticinco años y cinco modalidades.
  1. Existe un documento con las dos firmas. Las actas del V Simposio se publicaron a nombre de «UNESCO and Laboratorio de Física Cósmica» en septiembre de 1962. Es un objeto localizable en bibliotecas del mundo que acredita la coautoría institucional. Debe reproducirse en el expediente.
  1. Un vínculo personal de peso simbólico excepcional. Pierre Auger, descubridor del fenómeno que se estudia en esta montaña, actuó desde la UNESCO para equiparla. Que el hombre que dio nombre a los chubascos Auger interviniera personalmente para dotar de instrumentos a este sitio conecta la historia de la disciplina, la de la organización y la del lugar en un solo gesto documentado.
  1. Cumplimiento efectivo de la misión de la UNESCO. El sitio hizo, durante décadas y con recursos mínimos, exactamente lo que la organización declara promover: cooperación científica internacional, transferencia de capacidades hacia países en desarrollo y formación regional. El Primer Curso Interamericano formó a físicos de seis países; los simposios reunieron a once. El bien no es sólo un lugar donde ocurrió ciencia: es un lugar donde la política científica de la UNESCO funcionó.
  1. La relación sigue viva. La línea que empieza con el MAB y el International Lithosphere Programme continúa hoy en la estación GAW/CHC de la Organización Meteorológica Mundial (ver hito 09). El vínculo con el sistema de Naciones Unidas nunca se interrumpió.

Fuentes

  1. Carlos Aguirre Bastos, Medio siglo de ciencia en Bolivia. El Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya de la Universidad Mayor de San Andrés, Fundación Universitaria Simón I. Patiño, La Paz, 1996, caps. V–VII.
  2. K. Greisen, «Concluding Remarks», en Fifth Interamerican Seminar on Cosmic Rays, La Paz, Bolivia, July 17–27, vol. 1, UNESCO and Laboratorio de Física Cósmica, septiembre de 1962.
  3. Cássio Leite Vieira y Antonio Augusto Passos Videira, «Chacaltaya: um laboratório nas nuvens», en História da Física (2019), pp. 129–141.
  4. Y. Fujimoto, «Brazil–Japan Collaboration Experiment at Chacaltaya», en Topics in Cosmic Ray Physics.
  5. Mario Bunge, La Edad del Universo, La Paz, 1955. ⚠ Referencia editorial por completar.
  6. Tríptico LabFisCos (70 años) y Línea de tiempo del Laboratorio de Física Cósmica, IIF–UMSA.
Cómo citar esta página «1951–1975 · El sello de la UNESCO, una y otra vez». Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya, Instituto de Investigaciones Físicas, UMSA. https://chacaltaya.umsa.bo/es/

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