Chacaltaya · LFC

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1942 → hoy

Del actinómetro a la estación GAW: la vocación atmosférica

Ochenta años midiendo la atmósfera desde el mismo punto, sobre una montaña que perdió su glaciar

Hitos 09

La montaña midió la atmósfera antes que el cosmos, y no dejó de hacerlo. Del actinómetro que Ismael Escobar instaló en septiembre de 1942 a la estación de Vigilancia Atmosférica Global de la Organización Meteorológica Mundial que opera hoy a 5.240 metros, hay ochenta años de series tomadas desde el mismo punto. En medio: el ozono, dos mil vuelos de radiosonda, la detección de una bomba francesa en el Sahara, y un glaciar que desapareció en 2009.

Por qué este hito es distinto de los demás

Los ocho hitos anteriores hablan de lo que llega de fuera de la atmósfera: partículas producidas a distancias astronómicas que atraviesan el aire y llegan al detector. Este habla de el aire mismo.

Y hay una asimetría que conviene decir en voz alta: la atmósfera llegó primero. La estación de Chacaltaya se instaló en septiembre de 1942 como estación meteorológica, con medición de radiación solar, diez años antes de que existiera el Laboratorio de Física Cósmica (hito 01). El cosmos vino después.

Eso convierte a Chacaltaya en un sitio de doble lectura: registra a la vez el cosmos y el clima. Para una candidatura ante la UNESCO es una ventaja considerable, porque el segundo argumento es contemporáneo y verificable hoy mismo, con la estación en funcionamiento, mientras que buena parte del primero es histórico.

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El socio original: el Servicio Meteorológico de Bolivia

Durante veintitrés años el Laboratorio compartió la montaña con el organismo que la había estrenado. El Servicio Meteorológico de Bolivia obtuvo datos de superficie en Chacaltaya hasta 1965.

Aguirre registra su salida con una frase que vale la pena conservar tal cual:

«Con su salida, el Laboratorio pierde a su socio original en la aventura científica iniciada en 1943.»

Veintitrés años de datos meteorológicos de superficie a 5.200 metros, entre 1942 y 1965. Localizar esa serie es una de las tareas de archivo más valiosas de todo el proyecto: ver §14.

El ozono

En la década de los sesenta el Laboratorio entró en otras áreas de la física, y la primera fue el ozono atmosférico.

La ocasión fue el Año Internacional del Sol Quieto (1965) —la contrapartida, en el mínimo solar, del Año Geofísico Internacional de 1957 (hito 08)—. Ramón H. Schulczewski, «con la voluntad que lo distinguió siempre», se hizo cargo del experimento junto a Fernando Sheriph, que años después ocuparía un cargo importante en la Universidad Laval de Quebec. Participaron los técnicos Dardo Beramendi, Velasco y Rocha.

Y hubo un momento de observación excepcional. Durante el eclipse total de Sol del 12 de noviembre de 1966, Schulczewski y Sheriph midieron perfiles de ozono y vientos de altura. Con el apoyo de las Fuerzas Armadas y el trabajo de Max Schreier, Ángel García Ontiveros, Gastón Mejía Brown e Israel Saravia, las observaciones y su análisis «tuvieron repercusiones importantes en la comunidad internacional».

Medir el ozono durante un eclipse total, desde 5.200 metros, es una oportunidad que se da una vez.

3.1 · Y cómo se perdió

Aquí el hito tiene una herida, y el sitio debe contarla.

Entre 1969 y 1971, en un periodo difícil por la situación política interna de la Universidad y externa del país, se cerraron varios proyectos. Entre ellos el de la ionosfera y el del ozono. Aguirre explica qué pasó con este último y no disimula lo que opina:

«El proyecto de ozono fue transferido por indicación de la Fuerza Aérea Americana a la Fuerza Aérea Boliviana. Allí duró poco y se cerró para siempre. Esta transferencia fue lamentable, pues se perdió la continuidad en el estudio de un tema de enorme actualidad en el que Bolivia iba adquiriendo gran experiencia. El entendimiento entre fuerzas aéreas pudo más que la racionalidad científica.»

Nota editorial. Recomiendo publicar este pasaje entero y con la cita literal. Bolivia estaba midiendo ozono estratosférico en los años sesenta, más de una década antes de que el agujero de la capa de ozono se convirtiera en un asunto mundial. Que esa serie se interrumpiera por una decisión administrativa entre dos fuerzas aéreas es exactamente el tipo de pérdida que un expediente patrimonial debe documentar: explica por qué la continuidad de un sitio científico tiene valor, y qué cuesta romperla. Un sitio que sólo cuenta sus aciertos convence menos.

Dos mil vuelos de radiosonda

La estación de radiosondeo, instalada primero en Ovejuyo y después en el aeropuerto de El Alto, realizó 2.000 vuelos en un intervalo de siete años. Como resultado, se publicaron por primera vez los perfiles de la alta atmósfera sobre Bolivia.

Fue un proyecto conjunto de tres partes:

InstituciónPaís / ámbito
Oficina de Investigaciones de la Fuerza Aérea de Estados UnidosEstados Unidos
Organización Meteorológica MundialNaciones Unidas
Universidad Mayor de San AndrésBolivia

Los resultados de los vuelos diarios se enviaban al Centro de Huracanes de Miami y a los participantes en el proyecto. Localmente se distribuían a la Fuerza Aérea Boliviana a través de la red de AASANA.

Y una historia que el sitio debe contar. Algunas sondas cayeron en lugares remotos, «causando pánico entre los campesinos, por la llegada de objetos “encerrando enorme peligro”; en muchos casos, éstos fueron considerados de procedencia extraterrestre».

Merece contarse con cuidado y con respeto —no como anécdota de superioridad—, porque dice algo real sobre lo que significaba hacer ciencia de frontera en el Altiplano: los instrumentos caían literalmente sobre comunidades que no habían sido informadas de nada. Es también, si se quiere mirar así, un antecedente de por qué un proyecto científico contemporáneo debe hablar con las comunidades de su entorno. Y es una vía de investigación abierta: esas historias siguen vivas en la memoria oral de las comunidades del Altiplano.

La bomba en el Sahara

A partir de 1956 el Laboratorio dejó de servir sólo para la radiación cósmica. Entre los equipos que llegaron:

Se detectó la primera explosión nuclear francesa en el desierto del Sahara.

Francia hizo su primera prueba nuclear —Gerboise Bleue— en Reggane, en el Sahara argelino, el 13 de febrero de 1960 ⚠. Los instrumentos de Chacaltaya, a 5.200 metros en los Andes, la registraron.

Y hubo un resultado propio derivado de eso. En 1962, John Bland —el mismo que transistorizó el viejo monitor de neutrones— midió la radiactividad atmosférica y mostró la existencia de un retraso de siete días en el incremento de la radiactividad en Bolivia después de las explosiones nucleares.

Para el expediente. Este pasaje da algo que ningún otro hito da: una demostración física, fechada y de consecuencias políticas, de que este punto de la Tierra es un buen sitio para vigilar la atmósfera del planeta entero. No es una afirmación de folleto: es el mismo argumento que sostiene, sesenta años después, la estación GAW. La continuidad entre 1960 y hoy no es retórica, es instrumental.

El monitor de neutrones y la línea solar-terrestre

Es la serie instrumental más larga y continua del sitio después de la meteorológica.

Hilera de contadores cilíndricos montados sobre una viga, en una sala de instrumentos.
El monitor de neutrones del Laboratorio. Archivo del IIF–UMSA · reproducida en Aguirre (1996).

Con sus datos se estudiaron las variaciones solares diurnas, las anisotropías causadas por la actividad solar y sus efectos sobre el campo geomagnético, los efectos del campo magnético deformado sobre los rayos cósmicos primarios de energía media, y las características físicas del medio interplanetario.

Y hay una consecuencia internacional concreta, ya registrada en la nota sobre SYS: N. Martinic y N. Peñarrieta desarrollaron programas nuevos de procesamiento que permitieron reanalizar los datos del monitor, y desde entonces Chacaltaya fue contribuidor importante del World Data Center.

Una serie boliviana alimentando el archivo mundial de datos geofísicos. Es un argumento de integración internacional que conviene documentar con precisión: ver §14.

6.1 · Los neutrones del Sol: el telescopio de la Universidad de Nagoya

Desde 1992 el monitor tuvo, en el mismo Laboratorio, un vecino con otra pregunta. El monitor cuenta los neutrones que producen en la atmósfera los rayos cósmicos venidos de la galaxia; el telescopio de neutrones solares busca los que vienen directamente del Sol, producidos en las fulguraciones. Un neutrón no tiene carga: los campos magnéticos del Sol y de la Tierra no lo desvían, así que llega con la dirección y la energía con que salió, pocos minutos después de la luz de la fulguración. Pero es frágil —un neutrón libre se desintegra en un cuarto de hora— y la atmósfera lo absorbe. Cuanto más alto el detector, más neutrones sobreviven. Por eso la red internacional que el Laboratorio de Medio Ambiente Solar-Terrestre (STEL) de la Universidad de Nagoya desplegó en los años noventa —Norikura, Chacaltaya, Mauna Kea, Gornergrat, Aragats, Yangbajing y Sierra Negra— tuvo en Chacaltaya su estación más alta.

Bastidor metálico con placas horizontales de centellador y fotomultiplicadores cilíndricos en los costados, bajo una lona.
El telescopio de neutrones solares de Chacaltaya en febrero de 1994; el rótulo original dice «チャカルタヤの太陽中性子計», «el detector de neutrones solares de Chacaltaya». Universidad de Nagoya · cedida por Yasushi Muraki al IIF–UMSA para su difusión (ICRC 2023).

El telescopio boliviano —«Bolivia N.º 3» en los planos de Nagoya, después de los dos de Norikura— se montó en la primavera de 1992 (las fotografías de la instalación llevan sellos de abril y mayo de 1992) y toma datos desde septiembre de 1992 y sigue midiendo hoy (confirmación del director, 20 de septiembre de 2026). Es un bloque de cuatro centelladores plásticos de un metro cuadrado y 40 cm de espesor —4 m² en total— rodeado por diecisiete centelladores de anticoincidencia que descartan las partículas cargadas: un neutrón no deja señal en el anillo exterior, pero al chocar con un núcleo del bloque produce un protón que sí centellea. Cuatro umbrales de energía —40, 80, 160 y 240 MeV— y contadores proporcionales para la dirección completan el instrumento. Según el director del Instituto, se instaló sobre la sala del detector de muones del BASJE, la sala Rossi (comunicación del 20 de septiembre de 2026).

Con él, y con el monitor de neutrones de 13 m², el grupo boliviano —Pedro Miranda, Nicolás Martinic, Rolando Ticona y Alfonso Velarde— firmó con Nagoya la detección de neutrones de la fulguración X2.3 del 24 de noviembre de 2000, a 5,5σ, y la de la fulguración X17 del 7 de septiembre de 2005, con una señal de más de veinte minutos. La montaña que en 1947 vio el mesón π vio, medio siglo después, neutrones recién salidos del Sol.

La cooperación se formalizó en 1994: el 10 de marzo un investigador de Nagoya —probablemente Yasushi Muraki ⚠— visitó a Carlos Aguirre, presidente de la Academia Nacional de Ciencias, y el 23 de marzo de 1994 Aguirre escribió al embajador del Japón, Shizuya Kato, una carta que recorre medio siglo de presencia japonesa en la montaña —Yukawa, BASJE, Brasil–Japón, SYS— para respaldar el proyecto. La carta está en el archivo del sitio; la ficha del experimento reúne las fotografías y los planos de Nagoya.

Aerosoles: la primera medida de contaminación de fondo

El 15 de agosto de 1975 se firmó un convenio con la Universidad de Amberes para medir partículas de aerosoles sobre La Paz y Chacaltaya.

El análisis, hecho por cromatografía de gases y espectrometría de masa y comparado con la ciudad de Amberes, mostró una contaminación tres veces menor en Bolivia.

Por qué importa más de lo que parece. Es, hasta donde alcanzan las fuentes, la primera caracterización química de la atmósfera de fondo boliviana, y establece una línea de base de 1975 contra la cual se pueden comparar las medidas que la estación GAW toma hoy en el mismo lugar. Cincuenta años de diferencia sobre el mismo punto. Si esos datos de 1975 son recuperables, el valor científico —y el valor de expediente— es alto: ver §14.

Lo demás de la línea atmosférica

El sitio no debe convertir esto en una lista, pero el expediente sí necesita el inventario completo:

Las nubes de Kordylewski: la montaña mira a la Luna

De todas las líneas de este hito, ésta es la más inesperada, y la que menos se ha contado.

Entre 1962 y 1963 el Servicio Geológico de Estados Unidos intentó fotografiar desde Chacaltaya las «nubes de polvo» de los puntos de libración de la Luna.

9.1 · Qué son esas nubes

Los puntos de libración L4 y L5 son dos posiciones de la órbita lunar, a 60° por delante y 60° por detrás de la Luna, donde la gravedad de la Tierra, la de la Luna y la fuerza centrífuga se equilibran. Un objeto colocado ahí tiende a quedarse. La hipótesis era que el polvo desprendido por el bombardeo de meteoritos sobre la Luna hubiera quedado atrapado en esas dos trampas gravitatorias, formando dos nubes tenues.

El astrónomo polaco Kazimierz Kordylewski dijo haberlas visto a simple vista en octubre de 1956 desde el observatorio de Skalnaté Pleso, y las fotografió el 6 de marzo y el 6 de abril de 1961 desde la cumbre de Kasprowy Wierch. La Unión Astronómica Internacional anunció el descubrimiento por circular el 23 de mayo de 1961. Y a partir de ahí empezó una discusión que iba a durar sesenta años.

9.2 · Qué se hizo en Chacaltaya

Aquí entra el Laboratorio. Las nubes, si existen, son objetos extraordinariamente tenues: hacen falta cielos oscuros, secos y altos. Chacaltaya reunía las tres cosas.

EquipoE. C. Morris, J. Ring y H. G. Stephens, del Servicio Geológico de Estados Unidos, junto al investigador boliviano José Antonio Zelaya
Cómo se incorporó ZelayaIsmael Escobar, director del Laboratorio a comienzos de los sesenta, lo invitó como investigador asociado
InstrumentoTelescopio Maksutov-Cassegrain de 6 pulgadas
CampañaDe junio a noviembre de 1963 ⚠
Material obtenido17 placas fotográficas de la región L4 y 28 placas de la región L5
PublicaciónAstrogeologic Studies, Annual Progress Report, August 25, 1962 to July 1, 1963, Parte D, U.S. Geological Survey, Open-File Report 64-153, 1964

9.3 · Qué resultado dio, y por qué eso es lo interesante

El resultado fue inconcluyente. Así lo registra la literatura sobre las nubes de Kordylewski: el intento del Servicio Geológico de Estados Unidos de fotografiarlas desde Chacaltaya, entre 1962 y 1963, no fue concluyente.

Y ahí está el valor del episodio, que conviene contar entero y sin adornarlo:

Sesenta años después, la búsqueda que se hizo desde esta montaña resultó ser una búsqueda de algo que existe.

Por qué esto pertenece al expediente, y cómo debe contarse. Es el mismo patrón del evento Centauro (hito 07), invertido: allí un hallazgo célebre fue después reinterpretado; aquí una observación no concluyente resultó, décadas más tarde, ir tras un objeto real. El sitio no debe decir que Chacaltaya descubrió las nubes de Kordylewski: no lo hizo, y el propio informe lo dice. Debe decir algo más preciso y más interesante: que en 1963 este emplazamiento fue elegido, por el servicio geológico de otro país, como uno de los pocos lugares del mundo desde donde valía la pena intentarlo.

Es, además, el único episodio del expediente en que Chacaltaya no mira hacia arriba sino hacia la Luna: una vocación astronómica del sitio que no aparece en ninguno de los diez hitos y que enlaza con el Planetario, con Patacamaya y con Santa Ana de Tarija (hito 08).

9.4 · José Antonio Zelaya

Merece ficha propia, y aquí van los datos comprobados.

Un hombre con gorro mira por el ocular de un telescopio dentro de una cúpula.
José Antonio Zelaya ante el telescopio. ⚠ Falta fijar el lugar y la fecha: puede ser Chacaltaya o el observatorio de Santa Ana de Tarija. Archivo del IIF–UMSA.

Nació en Chuquisaca el 14 de noviembre de 1926. Se formó en la Escuela Militar de Ingeniería en ingeniería geográfica y alcanzó el grado de general del Ejército. Se tituló como astrónomo por la Escuela de Cartografía del Servicio Geodésico Latinoamericano y el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. Ocupa la silla de astronomía de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, y es uno de sus académicos con más trayectoria. Dirigió más tarde el Observatorio Astronómico de Santa Ana de Tarija (hito 08).

Un militar de carrera que acabó siendo el astrónomo de la Academia Nacional de Ciencias, y que en 1963 estuvo fotografiando los puntos de Lagrange desde 5.200 metros. Es una de las biografías más singulares del expediente.

9.5 · La cúpula

Y hay un objeto asociado que el expediente debería localizar. Aguirre reproduce una fotografía cuyo pie dice, escuetamente: «La cúpula astronómica en la cima del Monte Chacaltaya.» Una nota de la UMSA de 2019 sitúa la construcción de un domo en 1958 ⚠.

Cúpula metálica de observatorio sobre una base blanca, entre rocas y nieve.
La cúpula astronómica en la cima del monte Chacaltaya. Hacia 1958. ⚠ El archivo del IIF la fecha en 1956 y la UMSA en 1958: la fecha está por fijar. Archivo del IIF–UMSA · reproducida en Aguirre (1996).

Si esa cúpula se conserva —o si quedan sus restos— es un elemento material del bien que hoy no está inventariado, y el único que acredita la vocación astronómica del sitio. Ver §15.

La estación GAW: el argumento contemporáneo

Aquí el hito deja de ser historia.

Desde noviembre de 2011 ⚠ opera en la montaña la estación Chacaltaya (CHC) de Vigilancia Atmosférica Global (GAW) de la Organización Meteorológica Mundial, gestionada por el Laboratorio de Física de la Atmósfera (LFA) de la UMSA junto al Instituto de Investigaciones Físicas.

Altitud5.240 m s. n. m.
Coordenadas16°21,014′ S · 68°07,886′ O
Altura de muestreo15 m sobre el suelo
OperaciónContinua, los siete días de la semana, con vigilantes permanentes
InstrumentosMás de 15 equipos: analizadores de CO, CO₂, CH₄, O₃, SO₂; aetalómetro, nefelómetro, espectrómetros de movilidad, LIDAR, estación meteorológica automática
DatosPublicados validados en la plataforma EBAS

Qué mide: gases de efecto invernadero (dióxido de carbono y metano), contaminantes gaseosos (ozono, óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre), aerosoles —incluido el carbono negro—, radiación y variables meteorológicas.

Con quién. El consorcio internacional ha incluido, según la fuente y el momento: Francia (Universidad de Grenoble, LGGE, LSCE, LaMP, OVSQ), Alemania (Instituto Leibniz de Investigación Troposférica, TROPOS), Suecia (Universidad de Estocolmo), Suiza (Instituto Paul Scherrer), Italia (ISAC), Finlandia y Estados Unidos (NASA Goddard Space Flight Center). La iniciativa la lidera la Universidad Mayor de San Andrés.

Por qué importa. La estación capta la atmósfera de fondo —el aire del planeta lejos de las fuentes locales de contaminación— y por eso permite detectar contaminación que ha viajado grandes distancias. Es «una de sólo un puñado de estaciones de vigilancia de gran altitud en América del Sur», y una de las poquísimas estaciones globales de gran altitud del mundo.

El argumento, dicho sin adornos. La comunidad científica internacional decidió, en 2011, que este punto exacto de la Tierra era el sitio adecuado para vigilar la atmósfera del planeta. Es la misma decisión que tomaron el MIT y la Universidad de Tokio en 1961, y Lattes y Yukawa en 1962: la excepcionalidad del emplazamiento no es un argumento histórico, es un argumento vigente, y hay una institución de Naciones Unidas sosteniéndolo hoy.

LAGO: el otro proyecto contemporáneo

Conviene fijarlo porque el guion de los diez hitos deja una discrepancia abierta.

Fotografía de grupo de una treintena de personas frente a los pabellones del Laboratorio.
Los participantes del X Workshop de la red LAGO en Chacaltaya, noviembre de 2015. Archivo del IIF–UMSA.

LAGO —Latin American Giant Observatory, antes Large Aperture GRB Observatory— es una red de detectores Cherenkov de agua en sitios de altura de América Latina, dedicada a estallidos de rayos gamma y a física solar-terrestre.

La discrepancia se resuelve así: las dos fechas son correctas y se refieren a cosas distintas.

El artículo de la colaboración de 2011 describe además a Chacaltaya como «the highest and older observatory in the world» — el observatorio más alto y más antiguo del mundo.

⚠ Ese mismo artículo da la altitud del sitio LAGO como 5.270 m y otra publicación de la colaboración como 5.280 m, frente a los 5.240 m de la estación GAW y los 5.200 m que se citan habitualmente para el Laboratorio. No son contradicciones: son puntos distintos de la misma montaña. El sitio debe explicarlo así en lugar de armonizar las cifras en silencio. Ver §13.

El glaciar

Y aquí el hito se cierra con lo que la montaña ya no tiene.

El glaciar de Chacaltaya desapareció por completo en 2009, y fue uno de los primeros glaciares tropicales de los Andes Centrales en desaparecer. Con él terminó el esquí: la montaña había sido considerada durante décadas la pista de esquí más alta del mundo, y fue el Club Andino Boliviano el que construyó el camino y la casa que hicieron posible instalar la estación meteorológica en 1942 (hito 01).

El cierre del hito, y quizá del sitio entero. La montaña donde se instaló un actinómetro en 1942 para medir la radiación solar es la misma montaña cuyo glaciar desapareció en 2009, y es la misma montaña donde hoy se mide el dióxido de carbono de la atmósfera de fondo del planeta.

El instrumento y la evidencia están en el mismo lugar. El sitio registró el cambio climático y lo sufrió. Ningún otro argumento del expediente tiene esa forma, y ninguno es tan legible para un público no científico.

⚠ Hay que tratarlo sin oportunismo. No se trata de decir que Chacaltaya «predijo» nada. Se trata de un hecho comprobable: un punto de observación de ochenta años que documenta un cambio del que él mismo es prueba material.

Cronología del hito

FechaHecho
Septiembre de 1942Se instala la estación meteorológica a 5.200 m, con medición de radiación solar. Empieza la serie atmosférica (hito 01).
1943Se consolida la asociación con el Servicio Meteorológico de Bolivia, «socio original en la aventura científica».
Desde 1956Llegan equipos ajenos a la radiación cósmica: Donner Laboratory (infrarrojo solar) y US Naval Research Laboratory (radiactividad atmosférica).
1957Experimentos de ionosfera en Cota Cota con el US Bureau of Standards, dentro del Año Geofísico Internacional (hito 08).
13 de febrero de 1960 ⚠Los equipos de Chacaltaya detectan la primera explosión nuclear francesa en el Sahara.
Años 60Monitor de neutrones tipo Simpson y telescopios direccionales Este-Oeste.
1962John Bland transistoriza el monitor y establece el retraso de siete días en el aumento de radiactividad tras las explosiones nucleares.
22 de marzo de 1963 ⚠Decreto Supremo 06409: se crea el Centro Nacional de Investigaciones de Astrofísica, Aeronomía y Física Aplicada y del Espacio.
1958 ⚠Se construye la cúpula astronómica en la cima.
Junio – noviembre de 1963 ⚠Campaña del Servicio Geológico de Estados Unidos para fotografiar las nubes de Kordylewski en los puntos de libración L4 y L5, con Morris, Ring, Stephens y José Antonio Zelaya. 17 placas de L4 y 28 de L5 con un Maksutov-Cassegrain de 6 pulgadas. Resultado inconcluyente.
1964Se publica en Astrogeologic Studies, informe anual del USGS, Parte D.
1965Año Internacional del Sol Quieto: empieza la observación del ozono atmosférico, a cargo de Ramón H. Schulczewski y Fernando Sheriph.
1965El Servicio Meteorológico de Bolivia deja Chacaltaya. Terminan 23 años de datos de superficie.
Octubre de 1966Se instala el «Supermonitor de Neutrones».
12 de noviembre de 1966Eclipse total de Sol: se miden perfiles de ozono y vientos de altura.
Años 602.000 vuelos de radiosonda en siete años desde Ovejuyo y El Alto. Primeros perfiles publicados de la alta atmósfera sobre Bolivia. Datos diarios al Centro de Huracanes de Miami.
1969–1971Se cierran los proyectos de ionosfera y de ozono. El de ozono se transfiere a la Fuerza Aérea Boliviana y se cierra para siempre.
1974Observatorio Magnético de Seguencoma con la Carnegie Institution (hito 08).
15 de agosto de 1975Convenio de aerosoles con la Universidad de Amberes: la contaminación de fondo boliviana resulta tres veces menor que la de Amberes.
Agosto de 1975Reunión Constitutiva de Coordinación de Estudios Ionosféricos en Bolivia, con seis países.
Años 70El Instituto es sede del Comité boliviano del programa MAB de la UNESCO.
Abril – septiembre de 1992La Universidad de Nagoya instala el telescopio de neutrones solares sobre la sala Rossi; mide desde septiembre.
23 de marzo de 1994Carta de Carlos Aguirre, presidente de la Academia Nacional de Ciencias, al embajador del Japón Shizuya Kato, en apoyo de la cooperación con Nagoya.
1995Laboratorio de Ozono y Radiación UV. ⚠ Fecha del guion, por verificar.
2005Empieza la colaboración LAGO, con Bolivia como país fundador junto a Argentina y México.
2008Los detectores Cherenkov de LAGO en Chacaltaya empiezan a tomar datos.
24 de noviembre de 2000Neutrones de una fulguración X2.3 detectados en Chacaltaya, a 5,5σ (Watanabe et al., 2003).
7 de septiembre de 2005Fulguración X17: más de veinte minutos de señal de neutrones en el telescopio y el monitor de Chacaltaya.
2009Desaparece el glaciar de Chacaltaya. Termina el esquí.
2010Comienzan las mediciones atmosféricas del nuevo consorcio internacional.
Noviembre de 2011 ⚠Entra en operación la estación CHC de Vigilancia Atmosférica Global (GAW) de la OMM, a 5.240 m.
2015Se miden la calidad del aire y la contaminación desde las cabinas del teleférico de La Paz. ⚠ Documentado en la hemeroteca del proyecto; falta la referencia científica.
2018 – 2024Un equipo húngaro dirigido por Judit Slíz-Balogh publica evidencia polarimétrica de las nubes de L5 (2018) y de L4 (2022). Existen.
HoyLa estación opera de forma continua, los siete días de la semana.

Puntos abiertos y series por rescatar

Esta sección es, en mi opinión, la más importante del hito. No son erratas: son datos científicos que existieron y que pueden estar perdiéndose.

⚠ La serie meteorológica de superficie 1942–1965. Veintitrés años de mediciones a 5.200 metros. ¿Dónde está? Buscar en el actual SENAMHI —heredero del Servicio Meteorológico de Bolivia—, en el archivo del IIF y en la revista Nimbus. Si esa serie se recupera y se empalma con la de la estación GAW, Chacaltaya tendría una de las series atmosféricas de gran altitud más largas del mundo. Es la tarea de archivo de mayor rendimiento potencial de todo el proyecto.

⚠ Los datos de ozono de 1965–1969, y en particular las medidas del eclipse del 12 de noviembre de 1966. ¿Se publicaron? ¿Dónde? Aguirre dice que «tuvieron repercusiones importantes en la comunidad internacional», lo que implica publicación localizable.

⚠ Los datos de aerosoles de 1975 del convenio con Amberes. Una línea de base de cincuenta años de antigüedad para comparar con la estación actual. Contactar con la Universidad de Amberes.

⚠ Los perfiles de la alta atmósfera publicados a partir de los 2.000 vuelos de radiosonda. ¿En qué publicación? ¿Se conservan los registros?

⚠ La contribución al World Data Center: qué serie, desde cuándo, con qué identificador. Es verificable y sería un dato fuerte.

⚠ La detección de la explosión del Sahara: ¿existe registro, informe o publicación? La fecha de Gerboise Bleue (13 de febrero de 1960) está establecida, pero la fuente boliviana no da fecha ni referencia. Consultar con el US Naval Research Laboratory.

⚠ El Decreto Supremo 06409 de 1963 y el destino del Centro que creó. Ver §8.

⚠ La fecha del Laboratorio de Ozono y Radiación UV (1995 según el guion) y su relación con la estación GAW actual.

⚠ Noviembre o diciembre de 2011 para la entrada en operación de la estación GAW: las fuentes discrepan. Y **desde cuándo tiene exactamente la categoría de estación *global*** dentro de GAW, que no es lo mismo que estación regional. Pedirlo al LFA.

⚠ Las fechas de la campaña de las nubes de Kordylewski no cuadran del todo. El póster del Planetario Max Schreier da junio–noviembre de 1963; la literatura internacional habla de un intento «de 1962 a 1963»; y una nota de la UMSA de 2019 lo sitúa en noviembre de 1964. Además, el informe del USGS cierra el 1 de julio de 1963, de modo que unas placas tomadas hasta noviembre de ese año no cabrían en él: o la campaña es anterior, o las últimas observaciones aparecen en el informe siguiente (July 1, 1963 to July 1, 1964, Open-File Report 65-5 ⚠). Hay que consultar el informe original para fijarlo. Ver §9.

⚠ El informe del USGS no está digitalizado en el repositorio de publicaciones del Servicio Geológico, que declara no tener versión digital de la Open-File Report 64-153. Conseguir la Parte D es la tarea de archivo de este apartado, y con ella los nombres completos y las filiaciones de Morris, Ring y Stephens.

⚠ La cúpula astronómica. Fecha de construcción (¿1958?), ubicación exacta, estado actual y si se conserva. Ver §9.5 y §15.

⚠ **El artículo de la *Revista Boliviana de Física*** (2010, vol. 17, pp. 32–34) citado como fuente por el póster: conviene localizarlo y verificar qué añade.

⚠ Las altitudes. 5.200 m (Laboratorio), 5.240 m (estación GAW), 5.270 y 5.280 m (publicaciones de LAGO), 5.600 m (caseta de la cumbre de 1943). El sitio debe publicar una tabla de altitudes por instalación, con fuente, en lugar de repetir una sola cifra. Es un detalle que un evaluador comprueba.

El elemento material de este hito

A diferencia de los demás, este hito tiene un objeto que funciona hoy: la estación GAW, con más de quince instrumentos en operación continua.

Eso cambia el planteamiento. Aquí el expediente no necesita un plan de conservación de una ruina, sino:

Argumento para la candidatura ante la UNESCO

Formulación breve (para la página):

Chacaltaya midió la atmósfera antes que el cosmos y no dejó de hacerlo. Del actinómetro de 1942 a la estación de Vigilancia Atmosférica Global de la OMM que opera hoy a 5.240 metros, hay ochenta años de observación desde el mismo punto — sobre una montaña cuyo glaciar desapareció en 2009.

Formulación desarrollada (para el expediente):

  1. Un sitio de doble lectura. Registra a la vez el cosmos y el clima, con el mismo emplazamiento y por la misma razón física: la altitud. Muy pocos sitios científicos del mundo sostienen las dos lecturas, y menos aún durante ochenta años.
  1. El argumento es vigente, no histórico. Una agencia de Naciones Unidas —la Organización Meteorológica Mundial— mantiene aquí una estación global de vigilancia atmosférica, operada por la UMSA con socios de seis o siete países. La excepcionalidad del emplazamiento la sostiene hoy una institución internacional, no sólo un relato del pasado.
  1. La demostración está fechada. En 1960 los instrumentos de esta montaña detectaron una prueba nuclear francesa al otro lado del Atlántico, y en 1962 se midió el retraso de siete días con que esa señal llegaba a Bolivia. La aptitud del sitio para vigilar la atmósfera del planeta no es una hipótesis: se demostró hace sesenta y cinco años y se sigue explotando.
  1. Series largas, y una recuperable. Veintitrés años de datos meteorológicos de superficie (1942–1965), décadas de monitor de neutrones contribuyendo al World Data Center, una línea de base de aerosoles de 1975, y la serie GAW desde 2011. Si la serie de 1942–1965 se recupera y se empalma, el sitio tendría una de las series atmosféricas de altura más largas del planeta.
  1. El sitio es a la vez instrumento y evidencia del cambio climático. El glaciar desapareció en 2009; la estación que mide el CO₂ de fondo está en la misma montaña. Es el argumento más legible del expediente para un público no especializado, y es literalmente cierto.
  1. Y una advertencia que el expediente debe incorporar. La interrupción del programa de ozono entre 1969 y 1971 —transferido entre fuerzas aéreas y cerrado para siempre— muestra qué se pierde cuando la continuidad de un sitio de observación se rompe por razones administrativas. La protección patrimonial es, entre otras cosas, protección de la continuidad de la serie. Ése es un argumento que la UNESCO entiende bien.

Fuentes

  1. Carlos Aguirre Bastos, Medio siglo de ciencia en Bolivia. El Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya de la UMSA, Fundación Universitaria Simón I. Patiño, La Paz, 1996 — capítulos de los años cincuenta, sesenta y setenta.
  2. «Life in a Global Atmospheric Watch Station: Watching the Air from the Top of the Andes», WMO Bulletin, vol. 75 (1), 19 de junio de 2026.
  3. Estación GAW de Chacaltaya (LFA–IIF–UMSA), sitio oficial: chacaltaya.edu.bo.
  4. Chacaltaya Observatory, Bolivia (CHC), ficha de estación de SNO-IFA / AERIS.
  5. «Chacaltaya (5240 m) in Bolivia», nota de prensa del TROPOS (Leibniz-Institut für Troposphärenforschung), 24 de abril de 2012.
  6. A. Andrade et al., «First atmospheric observations from the high altitude Chacaltaya GAW station (Bolivia – 5200 m)», EGU General Assembly, 2012.
  7. H. Salazar et al., «The Large Aperture GRB Observatory», Proceedings of the 32nd ICRC, 2011 — fechas de la colaboración LAGO y del sitio de Chacaltaya.
  8. Decreto Supremo 06409, de 22 de marzo de 1963. ⚠ Por localizar.
  9. U.S. Geological Survey, Astrogeologic Studies, Annual Progress Report, August 25, 1962, to July 1, 1963, Parte D. Open-File Report 64-153, 1964. DOI 10.3133/ofr64153. ⚠ Sin versión digital en el repositorio del USGS.
  10. «Observatorio astronómico de Chacaltaya. Observación de las “nubes de polvo” en los puntos de libración L4 y L5 de la luna», póster del Planetario Max Schreier, carrera de Física, UMSA, 2019. Archivo del proyecto: chacobs.pdf.
  11. Revista Boliviana de Física, 2010, vol. 17, pp. 32–34. ISSN 1562-3823. ⚠ Referencia por completar.
  12. «Observación espacial desde Chacaltaya contribuyó al viaje del hombre a la Luna», UMSA, 15 de julio de 2019.
  13. J. Slíz-Balogh, A. Barta y G. Horváth, «Celestial mechanics and polarization optics of the Kordylewski dust cloud in the Earth–Moon Lagrange point L5», Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, 2018; y trabajos posteriores sobre L4 (2022) y L5 desde Namibia (2024).
  14. K. Kordylewski, Acta Astronomica, 1961; circular de la Unión Astronómica Internacional de 23 de mayo de 1961.
  15. Recortes de prensa sobre la medición de calidad del aire desde el teleférico de La Paz: Cambio, El Sol (15 de marzo de 2015), El Deber, Opinión (22 de marzo de 2015). En la hemeroteca del proyecto.
  16. Universidad de Nagoya, Solar-Terrestrial Environment Laboratory (STEL), 国際太陽中性子観測網 · International Solar Neutron Telescope Network – To better understand the Sun, septiembre de 2003 — figs. 29–33 (Chacaltaya) y planos de los telescopios Norikura 1, Norikura 2 y Bolivia 3. Copia en el archivo del IIF.
  17. Carlos Aguirre Bastos, presidente de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, carta a S. E. Shizuya Kato, embajador del Japón, La Paz, 23 de marzo de 1994 (traducción al inglés, 2 pp.). Copia en el archivo del IIF.
  18. K. Watanabe, Y. Muraki, Y. Matsubara, K. Murakami, T. Sako, H. Tsuchiya, S. Masuda, M. Yoshimori, N. Ohmori, P. Miranda, N. Martinic, R. Ticona, A. Velarde, F. Kakimoto, S. Ogio, Y. Tsunesada, H. Tokuno y Y. Shirasaki, «Solar neutron event in association with a large solar flare on 2000 November 24», The Astrophysical Journal, 2003 (arXiv:astro-ph/0304067).
  19. K. Watanabe et al. (con P. Miranda, N. Martinic, R. Ticona y A. Velarde), «Physics of ion acceleration in the solar flare on 2005 September 7 determines γ-ray and neutron production», Advances in Space Research, vol. 44, n.º 7, 2009, pp. 789–793. doi:10.1016/j.asr.2009.06.002.
  20. D. Lopez y Y. Matsubara, «Search for solar neutrons at Mount Chacaltaya associated with M- and X-class flares during the rising period of solar cycle 24», Earth, Planets and Space, vol. 67, 2015. doi:10.1186/s40623-015-0222-2 — descripción del telescopio (4 m², cuatro centelladores de 40 cm, 17 de anticoincidencia, umbrales de 40 a 240 MeV) y su operación desde 1992.
  21. D. Lopez, Y. Matsubara, Y. Muraki y T. Sako, «Search for solar neutrons during the maximum of solar cycle 24», PoS (ICRC2015) 115 — la red: Chacaltaya en operación desde septiembre de 1992.
Cómo citar esta página «1942 → hoy · Del actinómetro a la estación GAW: la vocación atmosférica». Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya, Instituto de Investigaciones Físicas, UMSA. https://chacaltaya.umsa.bo/es/

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